lunes, 27 de febrero de 2017

Soraidh


Y al partir serán estas mis últimas palabras: me voy, dejo mi amor detrás.
                                                             
                                                             Tagore.









Suspira en silencio
cierra los ojos
y apoya la cabeza en su hombro,
pasan unos minutos en silencio.

La abraza para alejar de ella
ese húmedo frío 
que les cala los huesos.

Ninguno de los dos habla,
solo miran la montaña,
imaginando 
que habrá detrás del horizonte.

Una suave brisa comienza 
a mover el aire que levanta
la niebla.

Vocaliza un, no pasa nada,
 sin sonido.
Le responde 
con una suave sonrisa.

Un intento de beso
muere en sus labios.

En sus ojos una disculpa,
le devuelve una mirada 
sin reproches,
pero no puede ocultar
un destello de tristeza,
entre los dos se abre
un silencio hueco.

Sonríe para mi, le pide
y a ella le gustaría decirle:
amarrame a tu vida,
cuélate  por mi huecos
vacíos,
llénalos con soplos de felicidad
que arrastren la desconfianza
como la brisa hace
con la niebla.

Pero no puede, 
no puede ser pretexto,
 ni consuelo,
ni mentira.

Se remueve nerviosa, 
se deshace de su abrazo,
como si de repente,
no supiera que hace allí.

Con la mirada perdida
en la infinidad de un muro,
pedida en su niebla,
le susurra un adiós,
te echaré de menos...

Pero sabe que no es verdad
no quiere que sus recuerdos
formen parte de ella,
porque hay lazos
que aprisionan,
que amordazan,
que ahogan,
ataduras crueles,
que la pueden ahogar.
Por eso
lo pondrá en el lugar 
que le corresponde
para poder continuar;
el olvido.








Contacta Vía Mail: alinuski5@gmail.com

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