lunes, 14 de marzo de 2022

Un tiempo indefinido





Piensas que nunca te va a pasar, imposible que te suceda a ti, que eres aún la única persona del mundo a quien jamás ocurrirán esas cosas , y, entonces, una por una, empiezan a pasarte todas, igual que le suceden a cualquier otro.

Paul Auster









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miércoles, 26 de enero de 2022

El acuerdo




Y la vida vuelve a cobrar sentido...



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miércoles, 1 de septiembre de 2021

Los días oscuros.



¿Queríais una historia de amor? Aquí tenéis una historia de amor, os dije que no iba a ser bonita. El amor es un asunto feo y terrible que practican los necios. Os destrozará el corazón y os dejará desangrados ¿Y que habréis conseguido al final? Sólo unos cuantos recuerdos increíbles que no os quitareis de encima jamás.”    Desconozco el autor.





Antes te quería, por eso te perdonaba,
era cuando me decías que en el mundo
solo te tenía a ti, y yo lo creía.

Me volví un ser solitario,
mis recuerdos son escenas
descoloridas en las que sí
fuiste mi cruz, mi tormento,
mi martirio.

Fuiste mi pena, mi sometimiento,
una enfermedad que se enraizó,
una asfixia constante, una tortura.

Fuiste mi prisión, un lastre
lleno de angustia.
La niebla de mi alma,
un incendio devastador.

Debilidad, fragilidad y miseria.
Puro veneno
que anidó en mi alma
y me dejó sin vida.

sábado, 21 de agosto de 2021

Otoño en el parque





En el parque
la armonía del momento se hace luz
nos regala una sonrisa el firmamento
y la puesta de sol se hace amor.

                                     Miguel Rios.





Fui al parque
tal y como me pediste,
te esperé en el banco,
tal y como me pediste.

Esperé,
también aquel día llovía.
Con la mirada perdida
viajando por recuerdos tristes
me sentí perdida,
por un momento,
tan solo por un momento.

Resguardada en la calma
del silencio
volví a la realidad
poco a poco,
despacio.

Fue como volver a sentirlo
todo de nuevo
y me di cuenta de que 
no necesitaba que existieras
en mi vida.

Tu voz rompió el silencio
no quise encontrarme 
con tus ojos,
me faltó mi fuerza y tu cariño.

Sonreíste mostrandome
tu tristeza,
silencié mis recuerdos,
no había nada que salvar.

El cielo estaba negro,
hacía frío y llovía con violencia
una tarde fría y triste.

Por mi propia cordura
huí para alejar el deseo
de regresar 
a tu lado. 

jueves, 12 de agosto de 2021

Lo que dejaste





A ninguno nos complace la humillación o la sumisión; el problema es saber cómo escapar de ellas.”

                              ILDEFONSO FALCONES










Yo, que todo lo quiero olvidar
 a veces me parece
que lo recuerdo todo
y esa sensación me quiere 
acompañar
todo el tiempo.

Te marchaste
y me dejaste con tu culpa,
rota, y sin saber cómo 
recomponerme.

No era yo la que estaba rota,
era nuestro amor.

Dolor y humillación.

Desequilibrios que me llevaron
a tropezar,
eso dejaste.

Días de intenso desconsuelo
que viví con callada resignación,
sufrí la pesadilla de la incertidumbre.

La vida, fue dejando sus huellas
entre renglones torcidos
y olvidos.

Me hice a mi misma
una promesa silenciosa
que dejó mi alma vacía
para siempre.

Fue mi bendición y mi condena.

El silencio me amparó 
y no supé vivir de otra manera.

Sin prestar demasiada atención 
a posibles consuelos,
me abracé al desconocidos,
que dejaron en mi cuerpo
olores ajenos.

Aprendí y olvidé nombres
que se perdieron entre el aire,
miré ojos que no veían
nada.

La oscuridad olía sudor a sexo,
a lágrimas, a arrepentimiento.
Todo se tornó silencioso y pálido.

Mis ojos se llenaron de dolor,
me quedé prendida 
por un tiempo indefinido
a un amor moribundo,
a las trampas de la memoria,
a los vaivenes del deseo,
perdida en un laberinto
de tiempos pasados,
y después, nada,
eso dejaste.

lunes, 9 de agosto de 2021

Una pequeña historia de un Amor de papel



Diría, "más grande que realidad" , pero nunca he entendido la expresión, ¿Qué es más grande que la realidad?
                     La historia del amor .      Nicole Krauss








Una habitación iluminada con velas, una velada brillante, llena de pequeñas sorpresas.

Fuera, ni un soplo de brisa y la luna parecía un trozo de metal llenando el cielo nocturno de un brillante resplandor. 
La pintura de las paredes se había desconchado, las ventanas no ajustaban, entraba frío, daba igual.

Los dos tumbados boca arriba, el calor emanaba de nuestros cuerpos, algo maravilloso estaba despertando.

El aire olía a madreselva florecida en invierno.

El camisón de seda cubría mi cuerpo y rozaba el tuyo cuando la luz de la luna se coló por la ventana, en esa hora silenciosa ya no hubo marcha atrás.
Me miraste y te demoraste observando mi silueta desnuda, a la luz de la luna.

Te acercaste después de contemplarme, me oliste, me tocaste, me saboreaste y oíste mi placer.
Destapaste mis deseos, gozaste, tus dedos recorrieron mi cara, rozaron mi espalda y mi piel se erizó.

Me abandoné y tú me conquistaste. Nos entregamos presos del ansia y la pasión. Nos dejamos vencer.

El deseo  se posó en nuestros cuerpos y sentimos en el alma todo el amor que en un beso cabe.

jueves, 29 de julio de 2021

Horas






Las horas amargas son mucho más largas.




Horas eternas,
horas oscuras, violentas,
horas tibias, silenciosas,
horas de miedo
y esperanza.

Horas de duda
 y certezas,
horas de nada y vacío.

Horas de luna llena,
horas marcadas
en un reloj parado,
horas sin tiempo
ni espacio,
horas oxidadas.

Horas sin mi



miércoles, 14 de julio de 2021

Durante el resto de mi vida







Su cuerpo era una carcasa triste, su abrazo olía a abandono, me deshice de el, dolía demasiado sentir sus besos sobre mis lágrimas.

No puedo olvidar su mirada perdida como si quisiera decirme algo que ni él mismo entendía. Se fue sin más, como si fuese un soplo de viento, no quise un último beso, todo ocurrió rápido, demasiado rápido.

Trato de no pensar en aquel día que me rompió en mil pedazos. La vida se quedó en un paréntesis y me que quedé mirando pasar el tiempo, atorada en mitad de mis sueños. Me detuve en  mi tristeza, lloré mi rabia y mi dolor. La perdida me llevó a la perdición.
Derrumbe, desplome, sacudida, ruinas y escombros, abandono, corrosión, vacíos, años vacíos, perdidos.

Lloré al ausente y mi llanto me aterró porqué me dio miedo la soledad que todo lo confunde. Sentí que moría un poco, mi alma se convirtió en un paramo arrasado de tanto añorarlo, de no poder soportar tanta ausencia. 
Esperé tiempos mejores que nunca llegaron, destino tozudo, decidí quedarme quieta en vez de huir.

Todo lo que nunca pasó, ocurrió dentro de mi, anidaron en mi un anhelo irracional, la angustia, la ausencia, la impotencia y el dolor.

Emociones no resueltas me alejaron de todo y cambiaron el orden de las cosas, convirtiéndome en una sombra errante, la tristeza del no saber se quedó reclamando su espacio en un eterno presente.

El futuro lo viví de lejos, imaginando siempre cada día durante el resto de mi vida.

Lo hice como pude, jugando con los recuerdos, destruyendo algunos, mejorando otros, desechando los no recuperables, dibujando sueños.

Imaginé que le hablaba, pero era tan solo la nostalgia y la soledad que hace que todo se confunda. Me quedó el vacío como si nada hubiese ocurrido y la sensación de que todo había sido un sueño.

Delirio, imaginación, deseo, la vida me sacudió y hoy mi luz se apaga, me conmueve y me asusta al mismo tiempo ver la culminación de un inmenso dolor







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martes, 6 de julio de 2021

En nombre del amor



Puede ocurrir eso,que sigas con el aguijòn clavado en el alma aunque tú ni te percates.

                                Sergio Ramírez








Dijo que lo hacía en nombre del amor, y le creyó, pero con él llegó la oscuridad, el desasosiego, el miedo, las sombras, las lágrimas.

Llegaron los ruegos acompañados de las amenazas. Aprendió a temer. Dejó de rezar, hacía mucho que Dios no la escuchaba. Esperó, aguardó con los ojos cerrados, los embites de sus manos y de la vida, quiso escapar de sus ojos, sentía su mirada buscándola, mirarlos dolía.

Los colores se volvieron todos negros, respiró su aliento gritandole, contuvo la respiración, cerró  los ojos inmóvil para no sentir el olor que emanaba de su garganta.

Le causaba pavor que sus manos recorrieran su cuerpo, que la dejaran dolorida y mancillada. Aterrada, se dormía escuchando el latido un corazón inhumano, tan solo deseaba que en mitad de la noche se parará devorado por su propio odio.

Despertaba vencida por el dolor y la pena, se sentía un despojo atada a una voluntad que no era la suya.
Mientras en él crecía un odio infinito y desesperado, ella vivía acallando el sonido de sus pasos, de su respiración.

Golpes sedientos de un ser retorcido sin un ápice de compasión a cambio de gritos ahogados en la garganta, dolor silencioso, rezos inútiles a su ángel de la guarda.

El tiempo dejó de importar, un futuro perdido para siempre, fue una nube oscura cruzando un cielo claro, un animal carroñero calculando cada paso.

Se convirtió en su sombra, consiguió que sus ojos se volvieran grises, como los días nublados. Ella solo quería correr, correr muy rápido, muy lejos y asegurarse de que él no la seguiría.
Huir de su obstinada crueldad , correr para ponerse a salvo, correr por los espacios abiertos. Ella lo creía posible y en el fondo de su alma albergaba la esperanza de volver a sentirse viva, libre... algún día.

Quería sentir su ausencia, dejar de sentir el dolor que la paralizaba tan profundamente recomponerse y pensar que no todo en ella estaba roto del todo.  Quería pensar que el final siempre podía ser el principio de algo mucho mejor. 
Sabe que solo tiene que alzar el vuelo para alejarse de la oscuridad... Algún día.

jueves, 24 de junio de 2021

Y quiero más











Si la pasión, si la locura no pasaran alguna vez por las almas... ¿Qué valdría la vida?
                          
                                        Jacinto Benavente.






Sigilo,

 desnudez,

 caricias,

 pechos, labios,

 dedos, lengua,

 movimiento,

 cuerpos,

 susurros, jadeos,

 penetración,

 desahogo

 y derrumbe.


lunes, 21 de junio de 2021

Él, yo y la distancia





 Estábamos envueltos en algodón, en musgo, en niebla, en el mar, en el sabor de una distancia que ha de aniquilarse 

                                (Anaïs Nin)















Su rostro se contrae como si fuese a romper a llorar, aparta los ojos y mira hacia la oscuridad, permanece un momento sin moverse, contiene la respiración.

Una calma sepulcral rodea la noche azulada.

Sé lo que va a pasar, mi pulso se acelera, lo noto, pasea por la habitación, ordenando su vida sin palabras.

No quiero que me atraviese pensamiento alguno y me entretengo observando el papel pintado de la pared, las grietas, la lluvia cayendo en el cristal,  en cualquier cosa cosa, por más insignificante que sea que me haga apartar la mirada de ti.

Apenas hay un atisbo de luz, pero te intuyo, algo te pesa en el corazón cuando cierras la puerta tras de ti. Entonces me acerco a la ventana, la luz del crepúsculo aún me deja ver tu silueta alejándose por el horizonte, te giras, me miras, y yo te miro a ti. 

Te vas alejando por una colina pedregosa y de repente la oscuridad te engulle.

Entiendo y comprendo que esta distancia es nueva y definitiva.

Puedo imaginar como en tu rostro va apareciendo un velo de alivio mientras recorres tu camino de huida que te lleva al umbral de tu nueva vida, que te convertirá en un hombre nuevo, mientras yo seré de nuevo un punto insignificante en medio de la eternidad del cielo.




sábado, 19 de junio de 2021

Y mientras tanto




El amor nos fuerza a amar lo que nos hará sufrir

                                      Proust.






Una noche de insomnio
mis formas femeninas
huérfanas de tus manos
yacen en la cama.

Una cama que se ha convertido
en un campo yermo,
por el cual vago errante,
enredándome en sábanas frías
desarropada del calor 
de tu cuerpo.

Y aún así, mi deseo por ti,
persevera, se hace fuerte.

Me torturo recorriendo mi silueta,
pensando en tu cuerpo,
te desnudo en mis pensamientos,
lleno los espacios con mis manos,
amor sin besos
mis suspiros te reclaman.

Me convierto en fuego
y ardo por dentro,
de tanto amarte
me deshago en la sal de 
mis lágrimas
en la humedad de mi culpa.

Descubriendo mi geografía interior
siento
¿Algo? ¿Todo? ¿Mucho?
gemidos frustrados,
un poco de mi,
nada de ti.

jueves, 17 de junio de 2021

Un deseo para el alma




No sospeché la insignificancia de mi sueño. Creí haber concebido el sueño más vasto de mi generación: quise ser mago. Ésa era mi idea de la gloria. He aquí una súplica basada en toda mi experiencia: no seas mago, sé mágico.“ 
                                        Leonard Cohen








Alzando mi súplica al cielo pálido 
de un día frío de invierno,
deseo que el sol
se ponga a brillar
y atraviese las brumas
que inundan mi mundo.

Deseo que los rayos dibujen
 una franja en el horizonte 
y que se vayan fijando
 sobre mi corazón ensangrentado,
y así poder arreglar
mi interior rasgado
con hilos dorados
e indestructibles.

Que el helado viento del norte
se convierta
en una brisa tibia
que acaricie mi rostro
suavemente.

Deseo que deje de caer
sobre 
constantemente la oscuridad
de la noche.

Deseo que mis rosas rojas
nunca inclinen la cabeza.

Que los instantes hermosos
no se fuguen
y que mi luna
cuajada de versos
alumbre el camino
de mi alma atormentada.






jueves, 10 de junio de 2021

El dolor de tu presencia




 Recordar es fácil para el que tiene memoria. Olvidarse es difícil para quien tiene corazón (Gabriel García Márquez)

















Me esforcé por disimular
un escalofrío
que recorrió mi cuerpo.

Se hizo el silencio,
una mirada oscura de desdén
rompió el hechizo,
me llenó de resentimiento.

Quise alejarme del tormento
que envolvía
lo que ni yo entendía,
pero, tenía la necesidad
de comprenderlo todo.

 Y todo parecía desordenado 
y triste.

Desesperación y amor.

Intenté deshacerme de ti
y no pude,
el mundo giraba sin ti,
la vida cambió,
mi realidad se confundió
y tú permanecías,
siempre enraizado,
arraigado en un corazón
desolado.

Quise desterrarte de mi alma
y tan solo conseguí
lastrarte más profundamente.

Fuimos un nudo imposible
y yo,
no supe olvidarte.