No tenía ni idea de por qué
tenía ganas de llorar
y lloró.
No había contado
con sentirse tan desolada otra vez.
Quizá fue el día,
un día plomizo de marzo,
viento seco, día sin sol,
nubarrones grises,
sobre un cielo gris.
Sintió una brisa fría en la cara
y la mente se quedo en blanco,
vacía de emoción.
Un corazón lleno de desperfectos
arrastrado a la miseria
helado por la pena
incapaz de afrontar la perdida.
Una historia escrita en versos
guardados en un cajón.
En Twitter : @AliciaValverder
En Facebook: Buenos dias Princesa
En su blog: Buenos dias Princesa
Contacta Vía Mail: alinuski5@gmail.com
No hay comentarios:
Publicar un comentario